Friday, September 01, 2006
La Florita en 100 palabras.
Los pintores en Santiago han cambiado los lienzos por Ovejitas de fibra, cuando llegó la mía, fue amor a primera vista, la bauticé Florita procedí a pintar la base, al día siguiente debía comenzar a intervenirla.
Temprano y con ánimo me levanté a trabajar, pero ¡que espanto!, ella no estaba, salí despavorida, la encontré en el jardín de mi edificio comiendo pasto, ¿Qué haces aquí?, subamos, debo terminar de pintarte – no pienso, me aburrí sola y tenía hambre porque tu no me diste comida-.
Siento una voz lejana que me dice: “nos quedamos dormidos, son las 8.00 ¡Levántate!”
Los pintores en Santiago han cambiado los lienzos por Ovejitas de fibra, cuando llegó la mía, fue amor a primera vista, la bauticé Florita procedí a pintar la base, al día siguiente debía comenzar a intervenirla.
Temprano y con ánimo me levanté a trabajar, pero ¡que espanto!, ella no estaba, salí despavorida, la encontré en el jardín de mi edificio comiendo pasto, ¿Qué haces aquí?, subamos, debo terminar de pintarte – no pienso, me aburrí sola y tenía hambre porque tu no me diste comida-.
Siento una voz lejana que me dice: “nos quedamos dormidos, son las 8.00 ¡Levántate!”








